PUNTO DE VISTA DE SOPHIE
El vibrador cobró vida de nuevo con un clic, su zumbido agudo y voraz llenando el aire como una amenaza. Se me retorció el estómago y mis piernas temblaron contra la correa que las sujetaba.
Abrí los ojos como platos. —No…
—Sí. —Su voz era puro acero.
El juguete se estrelló contra mi clítoris hinchado con una presión tan despiadada que un grito salió de mí sin que pudiera evitarlo. La vibración no era placer, era un asalto, una avalancha de sensaciones de la que no habí