PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Alina permanecía de pie en la recepción de mármol de Grant Enterprises, con las palmas de las manos sudando contra su vestido. A su lado, el bastidor se mantenía erguido, sellado con papel marrón y cuerda. Dentro se encontraba su obra más audaz hasta la fecha —cuerdas ardiendo en rojo contra la piel pálida pintada, una mujer con los ojos vendada arqueada hacia atrás en rendición, su cuerpo vibrando de hambre y desafío.
Susurró para sí misma, Esta es la correcta