POV EN TERCERA PERSONA
Selene atravesó la pesada puerta de hierro, el sonido firme de sus tacones resonando contra la piedra pulida, adentrándose en el lugar que Alexander llamaba La Cámara Negra. Llegó tal como él prefería, completamente desnuda, despojada de telas, despojada de cualquier máscara o pretensión. Solo los tacones adornaban sus pies, junto con las cuentas que abrazaban su cintura, sus muñecas y sus tobillos. Su cabello negro caía largo, deslizándose sobre su espalda como una casca