CAPÍTULO 220 - Suyo para destruir, mío para arruinar. PARTE 10
Las Acciones de la Muerta
Punto de vista de Isadora
Lo primero que sentí cuando las ruedas del avión besaron la pista no fue la sacudida ni el rugido repentino de los motores al invertir la marcha. Fue el calor de la mano de Rafael aferrada a la mía. Sus dedos habían apretado los míos con tanta fuerza y durante tanto tiempo que las yemas se habían quedado entumecidas y blanquecinas en los bordes; sin embargo, no me aparté. No podía. El jet privado se estremeció al frenar, con la cabina aún c