UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 60. Rehenes
Esperar a que la noche cayera fue quizás una de las cosas más difíciles para Giulia. En su mente solo estaba la imagen de aquel niño aterrorizado y sabía que tenía que hacer hasta lo imposible para encontrarlo. Había memorizado muy bien aquella casa, pequeña y desvencijada en el lado norte de la ciudad. Sólo esperaba poder llegar a ella sin mayores tropiezos.
Esperó a que las sombras cubrieran todo, y se envolvió en una túnica oscura, añadiendo un velo para que nadie pudiera reconocer a la ases