UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 43. Malak
Era impresionante. Nadie que no la conociera muy de cerca podía imaginar que más de treinta soldados entrenados que le doblaban el peso y la estatura obedecieran tan ciegamente a una veinteañera. Pero todos aquellos hombres habían pasado las últimas semanas siendo testigos en primera línea de lo que aquella veinteañera era capaz de hacer.
—Comandante —se acercó su primer oficial con gesto apurado, sin siquiera pedir permiso porque sabía que la muchacha no toleraba que perdieran tiempo en formal