FATALIDAD A TU SERVICIO. CAPÍTULO 11. ¿Qué dijiste?
Charlie estaba en shock.
No se movía. No hablaba. Ni siquiera sabía si estaba respirando. Sus pupilas estaban dilatadas al máximo y sentía como si estuviera en una montaña rusa, de esas que literalmente te suben el corazón a a garganta.
Había esperado cualquier cosa menos que Grace le gritara que Faith se había quedado embarazada de él hacía cinco años.
—No... no puede ser... —susurró desesperado mientras las lágrimas inundaban sus ojos—. Grace... no...
—Súbete a un avión hoy mismo y desaparéce