CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 75. ¡No torturamos gente en esta familia!
Podría haberle dado la paliza de su vida y Kristoff Dragonov no le habría respondido porque ni quería no podía. Alan vio sus pupilas dilatadas y sus ojos desenfocados y como todo médico viejo usó lo que tenía a mano.
—Señor Cooper una linterna por favor —demandó y el capataz corrió a buscarla mientras Kainn le acercaba una silla y sentaban a Kris.
—Señor Parker, lamento…
—Cállate —gruñó Alan y no tuvo que repetirlo porque a Kris le molestaba hasta el sonido de su propia voz.
Alcanzó la linte