CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 37. Un hombre malo
Era, con mucha diferencia, la cosa más asquerosa que había probado en su vida. Kris la escupió sobre el suelo maldiciendo y sus ojos se dirigieron a Jana llenos de sorpresa, entendiendo por fin por qué la muchacha no quería comer.
Y por ese instante, solo por ese instante, ella se dio cuenta de que él no tenía ni idea de que ese era el sabor de la comida que estaban poniendo frente a ella día tras día.
—¡¿Pero esto qué mierd@ es!? —rugió Kris con impotencia y miró de reojo, con expresión furios