CAPÍTULO 81. Me importas tú
Mar corrió hacia la puerta con el corazón acelerado y tratando de controlar el miedo que sentía. Sus pasos eran ansiosos y pesados, y su respiración se hizo profunda y agitada mientras gritaba por ayuda:
—¡Kainn! ¡Kainn!
Su desesperación se escuchó en toda la casa y de inmediato Kainn derrapó frente a su puerta
—¿Qué pasa? ¿Mar...?—sus ojos se desviaron hacia Alan y el corazón se le detuvo al darse cuenta de lo que estaba pasando.
—Es Alan —lo apuró Mar apretando los puños alrededor de una mano