CAPÍTULO 77. Papá está aquí
Sacar a Sandor a patadas de su despacho no era la primera vez que lo hacía, pero ser incapaz de controlar cuánto le pegaba sí. En los últimos tiempos su salud no estaba bien, y a pesar de que Brima no estaba muy seguro de su competencia, había esperado que los años que le quedaban serían suficientes para entrenar a un buen líder, aunque eso significara que Sandor debiera ocupar su lugar por un tiempo.
Sin embargo saber que había tatuado al niño y que le hablaba con tanto desparpajo sobre ser el