Rossi descendió del helicóptero e inmediatamente se dirigió a la habitación presidencial donde sus padres estaban hospedados.-
–¡Señora Evans! – comento el encargado de la recepción al verla –Buenos días –espeto a toda prisa – Ella lo miro con gravedad reflejada en su rostro y preguntó en ese tono . . .
–¡¿Están mis padres?!.
–¡Si!, señora pero me temo que están algo ocupados –respondió el jefe de recepción –Pero ya la anuncio –Al ver la expresión en el rostro de la joven.
–¡No!, deja, yo v