Mundo ficciónIniciar sesiónArtemisa me seguía un paso detrás, su andar era firme y desenfadado. En la calle los pocos viandantes nos ignoraban deliberadamente. La ropa que llevaba era muy sencilla para evitar llamar la atención. Con el rostro de Reznor en mi mente el sueño no era una opción, a penas cerraba los ojos el remordimiento me atacaba como los cuervos a la carroña devorando mi paz. No me podía dar el lujo de perder otro hermano.
Ahora caminaba pr&aa







