La sala de conferencias en Reyes & Reyes parecía más pequeña de lo habitual. Elena estaba sentada a la cabecera de la mesa de roble marcada por el uso, con el portátil abierto y la presentación congelada en el mood board de la campaña Horizon. Frente a ella, Marcus Chen —fundador de la startup emergente de streetwear con toques de lujo que había sido el cliente insignia de su agencia durante dieciocho meses— jugueteaba nervioso con su teléfono. Su habitual confianza relajada había desaparecido,