Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aliento de Abby en su oído, más sus palabras cargadas de deseo y de euforia, solo hicieron que se volviera loco. Sí, la ira se lo estaba consumiendo, pero también debía aceptar que todo el deseo y los sentimientos mezclados, habían hecho que se cegara por poseerla, y por llenar cada centímetro de Abigail de su propio cuerpo. Deseaba impregnarse en ella, necesitaba marcar su piel y que, de alguna forma, más nunca







