Irene no se esperaba que Diego volviera. Después de hablar con Camila, Diego se detuvo en casa familiar a ver a Santiago. Al regresar al hospital, ya era un poco tarde y Félix estaba dormido.
Al oír un suave toque en la puerta, Irene pensó que era una enfermera. Pero al abrir, se sorprendió.
—¿Qué haces aquí otra vez?
—Necesito hablarte de algo. —dijo Diego.
—Adelante. —Irene se hizo a un lado.
Félix estaba en el dormitorio, así que cerró la puerta; no había problema en atender a Diego en la sal