—¿No es esta tu experiencia resumida? —dijo Julio.
—Está bien, me equivoqué. —Diego guardó silencio por unos segundos antes de hablar.
A lo largo de su vida, Diego nunca se había sentido tan frustrado, excepto por Irene. Sin embargo, si no fuera por Irene, Diego no le habría dado la cara a Julio. Así que, al final, Diego siempre había sido humilde solo con Irene.
Diego se consoló pensando que todo esto era por el amor de su vida. Cualquier sacrificio valía la pena. Con ese pensamiento, su corazó