Bella ignoró por completo lo que él decía. Si Joaquín insistía, ella se enojaba.
—Si tanto te gusta tener hijos, ¡hazlo tú mismo!
—Pero necesito poder hacerlo. —Joaquín no sabía si reír o enojarse.
—Entonces, que otra persona te los dé. —Bella lo miró de reojo—. Si amas tanto a los niños, y hay muchas mujeres que querrían dártelos.
—¿De verdad quieres que otra mujer me tenga hijos? —Joaquín sintió ganas de estrangularla.
Estaban en la cama, y Bella le dio una patada.
—Yo solo quiero que tú me lo