La voz de Irene sonaba muy tranquila, muy diferente de la forma en que había luchado con todas sus fuerzas momentos antes.
Pero, por alguna razón, esa Irene le generaba aún más inquietud a Diego.
Diego, nacido en la familia Martínez y con grandes habilidades, siempre había sido un triunfador. Nunca había enfrentado fracasos ni contratiempos. En el mundo de los negocios, casi siempre salía victorioso. Desde que asumió el control del negocio familiar, había expandido el imperio de los Martínez de