POV Lanya
Se lo conté todo a Lisa sin filtros, sin adornos, sin intentar suavizar nada.
Ella me escuchó con esa expresión entre sorpresa y diversión, como si estuviera viendo una de esas historias absurdas que solo me pasan a mí.
Cuando terminé, se quedó unos segundos en silencio… y luego explotó.
—¡Ay, Lanya! —dijo llevándose una mano al pecho—. De todos los gigolós sexys que existen, ¿de verdad tenías que acostarte con tu ex? ¡Dios mío! ¿Y ahora cómo demonios te libras de él?
Me dejé caer sobr