Los primeros rayos del sol se filtraban por las ventanas del hospital, iluminando la pequeña habitación donde Sofía aguardaba. Cada minuto parecía eterno mientras esperaba los resultados de los análisis. Su mente era un tumulto de pensamientos y emociones.
Giulia, su mejor amiga, se encontraba a su lado, sosteniéndole la mano con suavidad. Sofía la miró con ojos enrojecidos por el llanto.
-¿Qué voy a hacer, Giulia? -murmuró, su voz quebrada por la angustia-. Esto no estaba planeado, no estoy li