Capítulo 39. Eres una diosa.
El momento había llegado Romina por fin se encontraba en la entrada de la mansión Osuna, en ese lugar que en el pasado pensó que sería su hogar y de de sus hijos.
Ese mismo lugar que le había dado la espalda en el momento más difícil y vulnerable de su vida, pero necesitaba acercarse, necesitaba ver con sus propios ojos cómo la mujer en la que confío con su alma se había quedado con todo.
Pero sobre todo necesitaba saber en qué condición estaba Gabriel, deseaba ver si él tenía conocimiento de