Capítulo 40. No estoy sola.
Aranza ya no podía aguantar más estaba desesperada por que esa estúpida fiesta se terminara, nadie hablaba de ella, todos estaban concentrados en ser parte de las marionetas que tuvieran entretenido a Emir Palacios, hasta Gabriel la había dejado de lado para hablar de quien sabe que cosas con el señor Palacios.
Ella no hacía otra cosa que noguera vagar entre muchos desconocidos, pero nadie se enfoca en ella, ¿qué clase de idiotas eran? Lo importante esa noche era ella, no el montón de múscul