Capítulo 38. Te miras hermosa.
Aranza estaba estresada debía ser la mujer más bella del lugar, necesitaba verse perfecta y nadie iba a echarlo a perder.
-Señora, Gabriela está recién bañada es su hora de dormir.
Aranza suspiró desesperada, esta mujer aún no comprendía que ése era su trabajo. Volteó a verla con un gesto de pregunta, era poco o mucho menos de poco lo que le importaba eso.
En ese momento Gabriel entró y ella de cambió por un instante:
-Mi pequeña está despierta aún- Su tono era dulce y conciliador.- Ya debería