Keiden se encontraba en su oficina un poco frustrado, mientras caminaba de un lado a otro y su cabeza maquinaba lo que podría hacer para mantenerlos a todos a salvo.
De pronto, la voz firme de uno de sus hombres resonó en el despacho.
—Señor Donovan, aquí está el informe que solicitó —un hombre alto y de tez olivácea le entregó una carpeta—. Es sobre los últimos movimientos de Isabella Benavides.
Keiden alzó la mirada desde los planos estratégicos que había estado estudiando. Su semblante s