Minutos antes…
El murmullo de la cafetería del hospital parecía un eco lejano para Natalia. Sostenía un vaso de café de la máquina expendedora, apenas probando un sorbo, mientras Delia la miraba fijamente desde el otro lado de la mesa.
Habían elegido sentarse en un rincón, lejos de los ojos curiosos de cualquiera que pudiera reconocerlas. Natalia respiraba con dificultad, luchando contra la ansiedad que le oprimía el pecho.
—Entonces... ¿me vas a contar qué pasó exactamente? —preguntó Delia,