Capítulo 59: Aprendiendo a confiar en el otro.
Aitor dibujó en sus labios una mueca, la miró a los ojos.
—Es algo complicado de explicar, solo te pido que confíes en mí. —Soltó un bufido, pensaba decirle todo en la noche, pero decidió mejor contarle todo—. Tienes unos minutos —preguntó.
Aby tenía varios pendientes, sin embargo, deseaba escucharlo, así que asintió, entraron al edificio y luego a su oficina.
—Aquí podemos hablar con calma, ¿qué está pasando? —indagó, se recargó en el escritorio—, conozco tu rostro lleno de contrariedad.
Ai