—Te escucho —dijo Aitor la miró con seriedad.
Aby inhaló profundo.
—No puedes aparecer de improviso y venir a besarme o tocarme como si nosotros tuviéramos alguna relación —rebatió, también lo observó arrugando el ceño—, cuando jamás tuvimos nada, lo nuestro solo fue un matrimonio de papel, y Jake para ti la consecuencia de una trampa que puso tu propia madre —rebatió Abigaíl con firmeza.
Aitor tensó la mandíbula, resopló, no le agradó que ella pensara que Jake era solo una consecuencia, aun