Scott fue al hotel para encontrar a Laura, al llegar escuchó su llanto, y se perturbó de verla llorar tanto
—¿Qué es lo que sucede, Laura? —exclamó preocupado
La mujer entonces le mostró esa bufanda, tomándola con fuerza entre sus manos, Scott bajó la vista con gesto severo
—¿Qué es esto, Scott? Esta bufanda no es mía, tampoco soy tan tonta para creer que es tuya, tiene olor a mujer, ¿De quien es? Dime, ¿Hay alguien entre tú y yo?
Él alzó la vista y negó de inmediato
—No, basta, esa bufanda