Al día siguiente, Melissa estaba en una cafetería de Boston, estaba ansiosa, esperando a que eso hombres llegaran, cuando los vio llegar, tragó saliva, algo en su interior le hacía sentir que todo estaba mal, pero nada le interesaba, no iba a echarse para atrás, no había llegado hasta ahí por nada
Los hombres tomaron asiento, pero Melissa observó a ese sujeto, tenía un semblante rebelde, salvaje, con una mirada cubierta de odio y oscuridad
—Usted es Brandon Carmona.
—Sí, yo soy el esposo de