Apenas escuchó el ruido tenebroso del cuadro cayendo, Melissa corrió, bajó las escaleras como si fuera un animal huyendo de un depredador, quizás lo era, pero no lo sabía con exactitud, al hacerlo, tropezó con Lisa que estaba entrando a la mansión para ir por un suéter, la miró confusa, al verla tan pálida y enloquecida.
Melissa no podía respirar, no salió al jardín trasero, donde estaban todos los demás, ella salió por la puerta principal, caminó desesperada mirando a todos lados, necesitaba