67. A tus pies. Hoy y siempre
Después de un par de horas y de recorrer algunas tiendas, Kathia escogió un vestido crema con caída de seda que, entre uno y otro, fue el que más le gustó.
Cuando llegó a casa, se encontró con la grata sorpresa de que Cassio ya estaba allí, en la cocina, preparando lo que parecía ser la cena con la hija de ambos de ayudante.
— ¡Mami, papi y yo estamos haciendo tu pasta favorita! — dijo la pequeña, con un poco de crema en la comisura de los labios.
La joven madre sonrió y besó su mejilla, dicién