31. Largo camino por recorrer
Con el corazón marchando a toda máquina, Kathia llegó a casa, donde sabía que se encontraba ya su hija porque la siguió muy de cerca. Era una niña tan inteligente que se sabía el camino de regreso.
Dios. ¿Cómo no pudo advertir que algo así ocurriría?
— ¿Dónde está? — le preguntó a Sarah tan pronto entró por la puerta.
— Se ha encerrado en su habitación y no quiere abrirme — explicó la joven niñera, y la miró con calidez y preocupación —. Kat, ¿Qué fue lo que ocurrió para que Cassie llegara así?