Mundo ficciónIniciar sesiónAbandonaron el hotel con discreción usando el subterráneo del lugar y viajaron al centro de la ciudad en el elegante vehículo de Joseph.
El hombre condujo a menos de treinta kilómetros por hora por la gran avenida de la ciudad y dejó que Lexy admirara la zona, que se maravillara con sus brillantes y coloridas luces y que preguntara cuanta cosa se le venía en mente.







