Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de sentir a Maximo tan cerca de mí, no pude contenerme y nos dimos libertad para sentirnos uno al otro, el me abrazaba con fuerza, mientras devoraba mis labios, me dio un beso en la frente y sus manos alcanzaron la sabana y la arrojo al suelo, dejando expuesto mi cuerpo ante él.
Sentí como mi piel se erizo, con el simple toque de sus manos, no podía negar que lo amaba y lo necesitaba, aunque solo fuera esta noche







