Capitulo 35

Después de sentir a Maximo tan cerca de mí, no pude contenerme y nos dimos libertad para sentirnos uno al otro, el me abrazaba con fuerza, mientras devoraba mis labios, me dio un beso en la frente y sus manos alcanzaron la sabana y la arrojo al suelo, dejando expuesto mi cuerpo ante él.

Sentí como mi piel se erizo, con el simple toque de sus manos, no podía negar que lo amaba y lo necesitaba, aunque solo fuera esta noche

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SantaDiabla Una Sola Idearepetido. ya no debe repetir lo Mismo lo haces muy larga
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