Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos a la casa de la manada y dejamos mi motocicleta en la cochera, Maximo y yo, nos dirigimos a nuestros respectivos cuartos, para cambiarlos y estar listos para el entrenamiento.
Estaba caminando al área de entrenamiento no podía evitar en sentirme feliz y sonrojada, mientras recordaba mi noche con Maximo y la manera en como nos entregamos uno al otro, fue una noche mágica.
Y recordé sus palabras, el me ama me lo dijo y hará todo lo posibl







