Capítulo 31. Las fotos incriminatorias
- ¡Ya llegué, estúpidas!
- ¿¡¿Roberto?!?
Tanto los CEOs como las sumisas quedaron impactados por la presencia de Roberto en la asociación. Ya muchos estaban acostumbrados a la idea de que estaría bien muerto y enterrado, por lo que pensaron que podría tratarse de algún fantasma… o hermano gemelo.
Pero el más shockeado fue Richard quien, de inmediato, se levantó y, señalándolo con el dedo, le dijo:
- ¿Qué haces aquí? ¡Aléjate, criatura del demonio! ¡Regresa del infiern