Capítulo 25. Las apariencias engañan
Adelaida iba volviéndose cada vez más panzona conforme pasaba el tiempo. Y sumándole su embarazo, también le llegaron sus antojos de cualquier cosa. Así es que se la pasaba pidiéndole a Roberto mucha comida, helado, frituras, confiterías y más.
Roberto se encontraba en la ruina. Ya no podía disfrutar de los placeres como lo hacía antes y lamentó no haberse hecho la vasectomía debido a que, como todo sujeto con problemas de masculinidad frágil, creía que esa operación era sinónimo de quedarse ca