Capítulo 22. La pobre desafortunada
Macarena se alojó en un hostel, donde pudo darse una ducha rápida y relajarse momentáneamente. Por suerte encontró una habitación individual a bajo costo, porque para nada quería estar en un cuarto compartido, lleno de gente extraña que le robarían las pocas cosas que pudo llevarse de la casa de Richard luego de ser echada de ahí.
Se acostó en su cama, cuyo colchón era tan duro que pensaba que le sería más confortable dormir en el suelo. Extrañaba la mullida cama donde dormía antes, y lamentó q