Después de entrar en la casa, la abuela charlaba con Noa y dijo a los criados que le trajeran muchos tipos de postres y comidas, –– Querida Noa, estás demasiado delgada, tienes que comer más.
Noa no pudo rechazar el caliente amor de la abuela y comió un pastel.
–– Niña, ¿has visitado al abuelo en el hospital?
Noa asintió y le explicó su plan para venir aquí.
Al conocer el propósito de la visita de Noa, la abuela se sintió muy conmovida.
–– No es extraño que Camilo te mencione de vez en cuando,