—¡Madre mía! ¡Qué peligroso! ¿Son los problemas de ser guapa? —exclamó Sofía mientras apoyaba su barbilla con sus manos con una expresión muy seria—. He estado en el mundo del espectáculo por muchos años y nunca he experimentado una cosa semejante. ¿Acaso será porque no soy lo suficientemente guapa?
Noa le echó un vistazo y preguntó:
—¿Te sientes mal por eso?
—No, para nada. Mejor no encontrarme nunca con algo así. Pero por seguridad, cuando estamos en el equipo, me quedaré siempre contigo para