Pensando en los días que vendrían y en cómo la filmación se seguiría retrasando, el director caminaba de regreso con la cabeza gacha.
—¿Qué le dijiste? —De repente, una voz masculina y fría resonó a su lado. El director levantó la cabeza para encontrarse con una mirada indiferente que lo observaba.
—Señor Hernández —el director forzó una sonrisa en su rostro previamente desanimado—, ¿qué hace aquí?
Alex apretó los labios y su aura se volvió fría.
—Hablemos de cosas serias.
El director no se atre