El clima de verano era aún más caluroso de lo esperado.
Los empleados de la Ciudad de Cine estaban achicharrados. El aire que soplaba de los abanicos era excesivamente caliente. Pero todos seguían rodando a pleno sol.
En comparación con los trabajadores, los actores estaban aún peor, pues llevaban varias capas de vestuario y para los que sudan con facilidad, resultaba una miseria.
El maquillaje se desprendía y se volvía a aplicar una y otra vez y todo el conjunto se volvía miserable después de v