Noa solo pudo decir sin inmutarse:
—El protagonista debe actuar como tal.
—¿Y los personajes secundarios? —Manuel cerró el guion. Su mirada cayó con precisión sobre la cara de su hermana—. ¿Cómo deberían ser los personajes secundarios?
—Voy contigo.
Manuel captó las palabras y preguntó con diversión:
—¿Juntos?
Noa:
—No. ¡Llegamos allí por separado!
—¿Cómo podría ser eso? Eres mi hermana, si no vienes conmigo, ¿con quién más vas a ir?
Además, era una cena grupal, habría todo tipo de gente del equ