Mario se quedó sin palabras.
Le había llamado por teléfono para consolarla. Imaginaba que, después de enterarse de todo este asunto, revisaría sus comentarios y descubriría que la gente la estaba insultando en su cuenta de manera desagradable, diciendo de todo.
Lo que más temían las mujeres en realidad era la especulación maliciosa de tener un patrocinador detrás de ellas. Con esto, aparte de señalar que su ingreso al mundo del entretenimiento había sido gracias al dinero, también se insinuaba q