Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de lo sucedido, Fausto se dedicó a arreglar todos los destrozos que Áster había ocasionado cuando entró violentamente a su casa. Los muebles volcados y las astillas de madera dispersas por el suelo eran un recordatorio constante del ataque. Con cada clavo que martillaba y cada trozo de madera que reemplazaba, sentía la pesada carga de la culpa apretándole el pecho. La familia de Lucía llegó poco después, en sus rost







