Hanna
Me besa en repetidas ocasiones, intentó seguirle la corriente pero sus besos no son lo que espero, sus besos no son lo que deseo. Pasa su mano por mi pierna, me muevo por la incomodidad.
—No, detente Juan. —Se pone más insistente.
—Es lo que hacen los adultos Hanna, solo déjate llevar. Olvídate de ese sujeto, yo puedo colaborarte con eso, te voy a mostrar que soy más hombre y mucho mejor. —Me besó con más intensidad por el cuello, puse mi mano para detenerlo, pero estaba cegado y seguía