CAPÍTULO 58 — Lo Que Queda de una Familia
La puerta principal se abrió con más fuerza de la necesaria, golpeándose contra la pared.
Luis entró a la casa de sus padres sin mirar a nadie. Traía el saco desabotonado, el cuello de la camisa apenas torcido y el gesto endurecido por una mezcla de cansancio, de una noche mal dormida y rabia.
Su madre estaba sentada en el sillón del living. Se sobresaltó por el golpe de la puerta; por suerte esta vez no tenía el jarrón en las manos. Tenía los brazos