— Dime Barradas, Pedro se llegó a enterar de que Ana Paula, es en realidad tu hija?
— No, jamás me llegó a mencionar nada, y creo que de sospechar que Ana Paula no era su hija, no le habría dejado toda su fortuna. Pero lo que sí te puedo asegurar es que sospechaba de que tenías un amante. Y yo, la verdad me sentía como un miserable ocultándole que ese hombre era yo.
— ¡Dios mío! ¿Pero por qué no me dijo nada? No puede ser que en todo ese tiempo haya permanecido c