Fue un momento de mucha tensión e incertidumbre para todos, pero especialmente para Nelson. Después de sus chantajes, no esperaba que finalmente me atreviera a pedirle el divorcio. Estaba cansada de sacrificar todo por los demás mientras yo vivía un verdadero infierno.
Nelson, seguro de que podía manipularme debido a la debilidad que sentía por mi familia, arrugó el documento y lo lanzó al piso. Miró a Barradas lleno de coraje e impotencia.
— ¿Se puede saber qué significa esto? —preguntó, mient